Cómo gestionar la prevención de riesgos laborales

En España, la Ley de Prevención de Peligros Laborales 31/1995 (LPRL) es la norma que establece el marco normativo en temas de prevención de peligros laborales. Antes de la aparición de esta ley, España seguía las disposiciones de las normas de todo el mundo y de las de europa, como entre otras cosas, el convenio 155 de la Organización En todo el mundo del Trabajo o las ordenes de europa, entre ellas, la más importante es la 89/391/CEE, que apoya la seguridad y la salud de los trabajadores en el trabajo. Pero simultáneamente, antes de la aparición de la LPRL, ya en nuestra constitución se regulaba el derecho de los trabajadores a una custodia de la seguridad y su salud.

De esta forma ya que, el empresario debe asegurar tanto la seguridad de los empleados como su salud, tanto en compañias constructoras como en compañias del resto de sectores. Para eso, tienen que integrar las reglas de prevención de peligros laborales en sus sistemas de administración y hablamos de una necesidad legal para todas aquellas compañias que tengan empleados por cuenta ajena.

ELECCIÓN DE LA MODALIDAD PREVENTIVA

Para eso, nuestra legislación establece distintas opciones para llevarlo a cabo, por medio de las diferentes “costumbres preventivas” y en este sentido, lo primero que hay que hacer para una precisa organización de la prevención de peligros laborales en las compañias es la selección de la modalidad preventiva.

Las costumbres están reguladas en el RD 39/1997, de los servicios de prevención. En este mismo Real Decreto, se regulan las especialidades de prevención de peligros laborales que cada compañía va a tener que contemplar en su sistema de prevención de peligros laborales y que se tienen la posibilidad de ordenar en dos enormes grupos:

  • Especialidades técnicas: seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonomía y psicosociología aplicada.
  • Especialidades médicas: medicina del trabajo o supervisión de la salud.

En relación a las costumbres para contemplar esas disciplinas, se establecen 4 posibles:

  • Asunción por nuestro empresario.
  • Designación de uno o de numerosos trabajadores.
  • Creación de un servicio de prevención propio (SPP) o mancomunado (SPM).
  • Concertación de un servicio de prevención ajeno (SPA).

La selección de las modalidad dependerá de las propiedades propias de cada tipo de compañía, de esta forma como de sus peligros.

Asunción por nuestro empresario: Nuestro empresario va a poder asumir la administración de la prevención en su compañía, pero solamente si cumple con los próximos requisitos:

  • Que la compañía no tenga bastante más de 25 trabajadores.
  • Que su actividad no sea de particular peligrosidad y que no esté incluida en el catálogo de ocupaciones que establece el anexo I del RD 39/1997, entre otras: Actividades en proyectos de creación, excavación, movimientos de tierras y túneles, con peligro de caída de altura o sepultamiento.
  • Que el empresario suela desarrollar su actividad en el centro de trabajo.
  • Que disponga de la formación bastante en temas de prevención (realización de un curso básico de PRL).

El empresario no va a poder contemplar por si mismo las disciplinas que se relacionan con la actividad médica, para eso va a tener que concertar a un servicio de prevención ajeno para la Medicina del Trabajo o Supervisión de la Salud, y como vimos, esta alternativa no va a ser posible en compañias de la creación.

Designación de uno o numerosos trabajadores: Van a ser seleccionados por el empresario y van a ser quienes se encarguen de realizar toda la administración. Aunque esto no eximirá al empresario de su compromiso final. Requisitos:

  • Que la compañía no tenga bastante más de 500 trabajadores y en casos de ejecución de ocupaciones de particular peligrosidad (Anexo I del RD 39/97), no sobrepasar los 250 trabajadores.
  • Que dispongan de la formación y capacitación bastante, tutoriales de seguridad e higiene, como el curso de peligros laborales de nivel básico, o según las ocupaciones a hacer Formación Profesional habilitante como Técnico de nivel intermedio o titulación universitaria y Máster habilitante como Técnico de nivel Superior de Prevención de Peligros laborales.
  • Disponer de medios materiales y técnicos suficientes para lograr realizar una precisa administración.

Las especialidades médicas de Supervisión de la Salud, y las Técnicas que no consigas designarse a Trabajadores de la compañía, por no tener la capacitación bastante exigida, tendrán contratarse a un Servicio de Prevención Ajeno – SPA.

Servicio de prevención propio (SPP): Se tendrá que hacer o constituir un servicio de prevención en nuestra compañía, obligatoriamente siempre que se cumplan los próximos puntos:

  • Que la compañía cuente con bastante más de 500 trabajadores o en caso de ejecución de ocupaciones de particular peligrosidad, que la compañía tenga bastante más de 250 trabajadores.
  • Cuando de esta forma lo decida la autoridad laboral competente.
  • Tendrán que tener medios materiales, técnicos y humanos suficientes.

El Servicio de Prevención Propio o Mancomunado, tendrá que de encargarse por lo menos de dos de las 4 especialidades preventivas: seguridad en el trabajo, higiene industrial, ergonomía y psicosociología aplicada y/o medicina del trabajo.

Servicio de prevención ajeno (SPA): Es sin lugar a dudas la modalidad más elegida en nuestro estado. Hablamos de “concertar” o contratar con un servicio de prevención de afuera todas o algunas de las disciplinas que pide emprender la normativa.

Los servicios de prevención son compañias de prevención de peligros de seguridad, higiene, ergonomía y psicosociología que tienen que estar acreditadas por la Autoridad Laboral y por las autoridades sanitarias competentes. Se llenan de hacer una tarea de acompañamiento y consejos en temas de prevención a las compañias que los contratan.

Resumiendo, para tener un modo preventiva correcta y realizar la normativa de prevención de peligros laborales, en la situacion preciso de una compañía del área de la creación, deberemos elegir entre Trabajadores Designados y contratar con un Servicio de Prevención Ajeno, o usar una “mezcla” o conjunción de las dos costumbres, para las distintas disciplinas, en funcionalidad de la formación que dispongan los trabajadores de la compañía, la composición de esta, las ocupaciones que haga, etc., mientras que no tengamos la obligación de constituir un Servicio de Prevención Propio, si nuestra compañía de creación tiene bastante más de 250 empleados.

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